Blog de Juan Pablo Malerba

31 may 2022

Cuento con Objeto e Historia dentro de otra

Juan Pablo Malerba

Comisión 5

Docente: Santiago Castellano

Cuento con Historia dentro de Otra y Objeto


Encuentro en el Farol

       Matías se encontraba apoyado sobre un farol del parque, esperaba a su cita, le parecía un muy romántico lugar para encontrarse de noche, era su tercera cita, en la anterior se habían dado su primer beso, y pensaba que este era el escenario perfecto para recibirla. Llevaba puesto su atuendo ideal: Una chaqueta de cuero sobre una camiseta blanca, un pantalón de gabardina negra elastizado y unas zapatillas blancas; además, se perfumó y arregló especialmente para la ocasión.

       De repente se le acercó un hombre, caucásico, con pelo castaño y largo, ropa holgada y una cadena de plata en su cuello; parecía tener unos pocos años mas que Matías, lejos de asustarse, le hizo un gesto al hombre misterioso, que podría interpretarse como un: ¿Y vos que hacés acá? Matías no es una persona que se asuste fácil.

- Yo en tu lugar no me quedaría mucho tiempo acá parado querido -le dijo el hombre misterioso, ignorando completamente el gesto.

- ¿Por? Es un lindo lugar -replicó Matías, fanfarroneando confianza.

- Si yo te contara que me ha pasado en este farol... -respondió el hombre con tono intrigante.

- Cuénteme, total, hasta que esta chica llegue... -ya se le había despertado cierto interés.

- ¡Ja! Una chica, que coincidencia tan curiosa.

       A Matías, con tal de matar tiempo, le parecía bien escuchar al tipo raro, quizá hasta se entretenía. El hombre le relató:

"Mi pareja de entonces y yo nos veíamos a escondidas, en numerosas tardes y noches decidíamos vernos acá, bajo este mismo farol, ella venía primero y yo me unía al ratito; era un lugar ideal para cotillear, verse, cosas de novios. Muchas veces hacíamos un picnic nocturno improvisado, en otras ocasiones correteábamos por la zona, incluso hemos llegado a intentar treparnos del farol, nos divertíamos mucho.

Un día, como cualquier otro en el que nos encontrábamos aquí, vimos a un señor, con sombrero y chaqueta marrón, sentado en un banco a unos 20 metros de nosotros, casi tan aislado como el farol. No le dimos mucha importancia, pero nos resultó llamativo que el señor, intercaladamente, leía su periódico y levantaba la vista hacia nosotros; se fue unos pocos minutos después.

Lo preocupante, fue que, esta persona, siguió apareciendo en las siguientes reuniones que tuvimos con mi pareja, y cada vez se quedaba más tiempo: diez, quince, treinta, cuarenta minutos, llegó a quedarse una hora completa, observándonos; nuestro nivel de incomodidad, al igual que el tiempo de estancia del hombre, aumentaban con el paso de los días. No nos atrevíamos a afrontarlo, tampoco podíamos denunciarlo por algún motivo, y tampoco queríamos renunciar a nuestro lugar especial.

Finalmente decidimos, en una bella noche otoñal, que íbamos a ir de frente y pedirle que dejara de acosarnos, firmes y directos; habíamos hasta planeado qué decirle, con qué tono y el orden de cada uno. Mientras me aproximaba a la zona noté que el hombre no estaba ¿Sería que por fin nos podríamos dejar de preocupar? Me llamó la atención que había poca luz, como si el farol alumbrara menos de lo normal; me acerqué y me encontré con toda una escena: Mi novia, inmóvil, colgada del poste con una soga al cuello, a la vez que sentí una puñalada en la zona baja de mi espalda, y perdí el conocimiento."

        El hombre cerró la historia así, acompañada de una mueca de lástima en su boca. Matías estaba pálido.

- P.. Pe.. Pero... -no podía modular una palabra, estaba en completo shock.

- Ahhh... tal vez pude haber narrado la historia de manera diferente -comentó el tipo con perspicacia, para inmediatamente asestar un golpe en la cabeza de Matías- ¿Qué tal si esta vez el colgado sos vos? ¿No sería divertido?

Fueron las últimas palabras que escuchó.


Juan Pablo Malerba  



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1 comentario:

  1. Disfrute de leerolo, esta todo muy claro y ordenado. Creo que esta muy logrado el primer efecto sorpresa, el segundo, en el cual "el malo" de la hisotria era el que contaba la historia finalmente, ya me loesperaba, no fue tan sorpresa, pero tampoco se si era el objetivo a logar con ese segundo acontecimiento. Igualmente le dio un gusto final al cuento, muy epico e interesante, como lo es "la forma de la espada" de borges. Me generó intriga desde el primer momento y me dejó pensando en el escenario que se econtró la chica de la cita de Matóas cuando fue. Creo que esta perfectamente realizado el trabajo de una historia dentro de otra historia, y como las dos terminan conectando por la similutud del cominezo y con el mismo final trágico.

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